Un temblor de tierra de magnitud 4.1 sacudió la mañana de este domingo 27 de septiembre de 2026 la región sur y un segundo sismo de magnitud 4.26 localizado al sur de Sánchez, en la provincia Samaná. Imagen de fuente externa
Santo Domingo.– La República Dominicana registró una madrugada de intensa actividad geológica. El Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) informó que un temblor de tierra de magnitud 4.1 sacudió la mañana de este domingo 27 de septiembre de 2026 la región sur del país, teniendo como epicentro el municipio de Bohechío, en la provincia San Juan.
Sin embargo, el dato técnico más sorprendente reportado por las estaciones sismológicas fue la coincidencia temporal de dos sismos independientes en extremos opuestos del territorio nacional. Con apenas 21 segundos de diferencia, las alarmas de la Red Sísmica Nacional registraron el primer evento en Bohechío a las 6:06:47 a. m., seguido inmediatamente a las 6:07:08 a. m. por un segundo sismo de magnitud 4.26 localizado al sur de Sánchez, en la provincia Samaná.
Datos técnicos del sismo en Bohechío
El movimiento sísmico ocurrido en la provincia San Juan presentó características que favorecieron su percepción directa en la población:
Ubicación exacta: El epicentro se calculó a 11.9 kilómetros al noroeste de Bohechío, específicamente en la zona de Los Fríos, en las coordenadas latitud 18.880° Norte y longitud -71.010° Oeste.
Profundidad somera: El hipocentro fue localizado a una profundidad de tan solo 10 kilómetros. Al ser un sismo superficial, su capacidad de liberar ondas perceptibles aumentó significativamente.
Alcance: El sismo se sintió de forma moderada en comunidades cercanas como Arroyo Cano, Arroyo Grande y San Juan de la Maguana, extendiéndose los reportes de ciudadanos hasta el Gran Santo Domingo y el municipio de Los Alcarrizos.
Hasta el momento, los organismos de socorro como la Defensa Civil y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) no han reportado víctimas, heridos ni daños materiales de consideración estructural en ninguna de las localidades afectadas. Las autoridades meteorológicas y geológicas mantienen el monitoreo constante de las fallas activas de la Hispaniola, llamando a la población a mantener la calma y seguir los protocolos estándar frente a eventos de esta naturaleza.