Carlos Beltrán agradeció a todos los aficionados de los Mets. Crédito: Noah K. Murray | AP
Nueva York.– Los New York Mets grabaron con letras doradas una nueva página en su historia este sábado al retirar de manera oficial el número 15 del legendario exjardinero puertorriqueño Carlos Beltrán, elevándolo formalmente al Salón de la Fama de la franquicia. El emotivo homenaje, celebrado ante miles de fanáticos en el Citi Field previo al choque contra los Filadelfia Phillies, se produce apenas dos meses después de que el boricua fuera inmortalizado con la gorra de los Mets en el prestigioso Salón de la Fama de Cooperstown el pasado 26 de julio.
Con esta ceremonia, el dorsal 15 de Beltrán queda blindado para siempre y no podrá volver a ser utilizado por ningún otro pelotero de la organización. A partir de hoy, su legado visual colgará en lo más alto del estadio junto a las máximas deidades de la franquicia, un selecto grupo integrado por David Wright (5), Darryl Strawberry (18), Dwight Gooden (16), Willie Mays (24), Keith Hernández (17), Jerry Koosman (36), Mike Piazza (31), Jackie Robinson (42), Tom Seaver (41), Gil Hodges (14) y Casey Stengel (37).
El pináculo de su carrera en Grandes Ligas
La distinción de los Mets hace justicia a la etapa más dominante y productiva en la carrera de 20 años de Beltrán en las Mayores. Vistiendo la franela de Queens entre 2005 y 2011, el nativo de Manatí cosechó números superlativos en 883 compromisos:
Línea ofensiva con promedio de .282 con 932 hits y un sólido WAR de 4.6.
Poder y producción al conectar 156 cuadrangulares y remolcó 577 carreras.
Galardones con la selección en 5 ocasiones al Juego de Estrellas, ganó 3 Guantes de Oro consecutivos (2006-2008) y 2 Bates de Plata (2006-2007).
Hito en postemporada al liderar al equipo a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 2006, tramo en el que sacudió tres memorables jonrones frente a los Cardenales de San Luis.
“Cuando llegué por primera vez a Nueva York en 2005, lo hice con un sueño, con una responsabilidad y con el deseo de ayudar a este equipo a ganar. Nunca habría imaginado que algún día estaría aquí… Ser exaltado al Salón de la Fama de los Mets y que retiren mi número es un honor y un privilegio que llevaré conmigo por el resto de mi vida”, expresó un conmovido Beltrán durante su discurso de aceptación.
A sus 49 años, el extoletero puertorriqueño aprovechó el escenario para revelar el trasfondo íntimo detrás de su icónico número, detallando que la elección del “15” fue un tributo directo a su esposa, Jessica Lugo, quien nació un 15 de diciembre.
“Decidí llevar el número 15 porque el cumpleaños de Jessica es el 15 de diciembre. Así de romántico soy… Hoy los Mets están retirando mi número, pero la verdad es que el número 15 nunca fue solamente mío. Cada vez que visite este estadio y mire hacia arriba y lo vea, pensaré en nuestra familia y en todo lo que hemos construido juntos”, concluyó la leyenda puertorriqueña ante la ovación cerrada de la fanaticada metropolitana.