El presidente de la República, Luis Abinader, confirmó que el Gobierno dominicano mantiene activas las conversaciones bilaterales con Washington con el firme objetivo de preservar el esquema de cero aranceles establecido originalmente en el Tratado de Libre Comercio (DR-CAFTA). Durante un encuentro con medios de comunicación en Santiago de los Caballeros, el mandatario aseguró que la posición del país es invariable: el intercambio comercial debe ajustarse estrictamente a las condiciones favorables acordadas en el pacto vigente.
“Nuestra posición es que nos coloquemos dentro del Tratado de Libre Comercio, que establece cero arancel. Eso fue lo que firmamos y eso es lo que estamos negociando ahora”, puntualizó Abinader de manera categórica ante la prensa. Las declaraciones del jefe de Estado se producen en un momento de notable dinamismo y fricciones en la agenda comercial común, donde las autoridades criollas buscan neutralizar medidas impositivas que impactan de forma directa al aparato productivo nacional.
El principal frente de negociación abordado por el Poder Ejecutivo gira en torno a la eliminación del arancel de entre el 10 % y 12.5 % que la administración estadounidense comenzó a aplicar recientemente sobre las exportaciones dominicanas. Washington justificó esta imposición basándose en supuestos cuestionamientos sobre los esfuerzos locales en la lucha contra el trabajo forzoso en ciertas cadenas de suministro. Ante esto, el Gobierno dominicano ha manifestado su inconformidad y ha delegado en el ministro de Relaciones Exteriores las gestiones para subsanar los malentendidos y retornar al flujo libre de impuestos aduaneros en el menor tiempo posible.
De manera paralela, la mesa de diálogo incluye el complejo diferendo por el mercado del arroz. La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) ha incrementado la presión diplomática solicitando formalmente a Santo Domingo la derogación del Decreto 693-24. Dicha ordenanza, emitida para blindar la seguridad alimentaria y la estabilidad de los productores locales, establece un arancel del 99 % para el arroz estadounidense que sobrepase una cuota preferencial de 23,300 toneladas métricas. Mientras la USTR alega que la medida transgrede el calendario de desgravación del DR-CAFTA, Abinader recalcó que las conversaciones continúan abiertas y que se busca un equilibrio recíproco que proteja el conuco dominicano sin lacerar los nexos con su principal socio comercial.