El presidente del Movimiento Rebelde denuncia que la provincia superó con creces el promedio nacional de criminalidad. Asegura que el cuatrerismo, los atracos y el microtráfico tienen “encerradas” a las familias de Bayaguana, Yamasá y Sabana Grande de Boyá. Fuente externa
Santo Domingo. (Noticias En Línea RD).– Las estadísticas de violencia y criminalidad en los pueblos del interior continúan quebrando la narrativa oficial de pacificación ciudadana. El presidente del Movimiento Rebelde (MR) y exdiputado, Juan Hubieres, denunció de manera enérgica este domingo que la provincia de Monte Plata ha caído en un alarmante limbo de delincuencia, registrando una sangrienta tasa de 11.39 homicidios por cada 100 mil habitantes, una cifra que la posiciona en semáforo rojo y como una de las demarcaciones más inseguras para el comercio y sus residentes.
Ante la gravedad de los datos estadísticos, el líder sindical y político emplazó formalmente al Poder Ejecutivo y a la Policía Nacional a declarar de urgencia en estado de emergencia a toda la provincia, argumentando que la actividad criminal se ha propagado de forma masiva en las últimas semanas. Hubieres enfatizó que el índice delictivo de Monte Plata supera por mucho el promedio nacional, el cual se sitúa en 7.41 muertes, evidenciando el fracaso de los planes de contingencia focalizados en la región.
Cuatrerismo, microtráfico y miedo en los municipios
El exdiputado fue enfático al señalar que el municipio de Bayaguana se ha convertido en el epicentro de una ola incontrolable de crímenes, asaltos a mano armada, asesinatos y abigeato (robo de ganado), sin que hasta el momento el cuerpo del orden ofrezca una respuesta técnica o de inteligencia criminal. Sostuvo que la dispersión geográfica de la provincia juega a favor de las mafias, las cuales combinan el robo de reses en las zonas rurales con el microtráfico de sustancias controladas en los cascos urbanos de Yamasá, Sabana Grande de Boyá y Peralvillo.
“Nuestra gente trabajadora, pacífica y productiva está pagando el precio de una delincuencia que avanza como una enfermedad. El temor a sufrir hechos violentos y atroces está provocando la parálisis total del desarrollo local, asfixiando por completo el comercio y el ecoturismo de la provincia. Las familias se están viendo obligadas a vivir encerradas tras las rejas de sus propios hogares porque las autoridades no aplican las sanciones correspondientes”, aseveró con indignación Hubieres.
Exigen patrullaje inteligente y mesas de trabajo
Para el presidente del Movimiento Rebelde, el nudo crítico del problema radica en el alarmante abandono institucional que sufren los cuarteles de la zona, caracterizados por una reducida capacidad de respuesta policial, una crónica falta de equipamiento logístico, vehículos averiados y escasez de personal calificado para patrullar los extensos campos de la demarcación.
Frente a esta quiebra de la seguridad, Hubieres solicitó formalmente la instalación de una mesa de trabajo comunitaria express, el diseño de una estrategia integral con patrullaje inteligente por cuadrantes en los sectores rurales y urbanos, y la creación de un centro de control regional unificado. Asimismo, planteó como medida de prevención social urgente que el Ministerio de Deportes y las escuelas técnicas ejecuten programas de capacitación en Yamasá, Monte Plata y Sabana Grande de Boyá, sirviendo de muro de contención para evitar que los jóvenes sigan siendo reclutados por las redes del microtráfico que operan en detrimento de la paz social del país.