Tras seis años en el viceministerio Administravo. Asumirá a tiempo completo las riendas del partido oficialista este domingo. Fuente externa
Santo Domingo. (Noticias En Línea RD).– El ajedrez político con miras a la nominación presidencial del año 2028 ha registrado su movimiento más audaz y estratégico en el seno del partido oficialista. Juan Garrigó formalizó este jueves su renuncia irrevocable al cargo de viceministro en el Ministerio Administrativo de la Presidencia ante el presidente Luis Abinader, una salida de alto perfil que busca despejar su camino para asumir a tiempo completo y con exclusividad absoluta las riendas de la Secretaría General del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Garrigó, quien se desempeñó con un bajo perfil pero con alta efectividad gerencial en el Palacio Nacional durante los últimos seis años de la administración pública, señaló que su dimisión responde a estrictos criterios de “coherencia y un profundo sentido de responsabilidad institucional”. El joven estratega político asumirá de forma oficial la dirección ejecutiva de la maquinaria perremeísta a partir del próximo domingo, concentrando de inmediato toda la estructura partidaria de cara a los desafíos internos del oficialismo.
El peso del apellido: Blindando el relevo dinástico
Para los principales analistas del patio, la salida de Juan Garrigó del tren gubernamental no representa una baja, sino el despliegue de una pieza clave en el tablero de control de la organización. El dirigente político es hijo de la actual alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, y nieto del expresidente de la República, Hipólito Mejía, lo que coloca su ascenso en la Secretaría General del PRM en el epicentro de la carrera por la sucesión presidencial del 2028.
Este movimiento se ejecuta en un momento crucial de ebullición interna, coincidiendo con las tempranas pero feroces campañas y tensiones que dividen las simpatías de la militancia entre los proyectos presidenciales de su madre, Carolina Mejía, y el ministro de Turismo, David Collado. Con Garrigó al frente de la Secretaría General y del día a día del padrón y las seccionales, la denominada dinastía de los Mejía asegura un árbitro de entera confianza y un control férreo del aparato del partido oficialista mientras el presidente Abinader agota sus últimos años de mandato.
Seis años en el Palacio bajo principios de dignidad
Durante su balance de gestión en el viceministerio administrativo, Garrigó indicó haber enfocado su labor en el servicio público bajo estrictos principios de respeto, transparencia y la preservación de la dignidad de los ciudadanos dominicanos, un compromiso ético que afirmó mantendrá y potenciará desde las filas de la alta dirección partidaria.
La salida de este importante técnico político obligará en las próximas horas al Poder Ejecutivo a emitir un nuevo decreto de designación para reestructurar las oficinas del Ministerio Administrativo de la Presidencia, mientras la oposición observa con atención cómo el PRM inicia de forma anticipada y agresiva su transición de mando con miras a retener el Palacio Nacional.