Jefry Yan, uno de sus saltos. Fuentes externa.
NUEVA YORK.- El sueño de todo lanzador que llega a las Grandes Ligas comenzó a tomar forma especial para el dominicano Jefry Yan, quien celebró su primera victoria en el máximo nivel del béisbol al contribuir al triunfo dramático de los Mets de Nueva York 5-4 sobre los Nacionales de Washington en el Citi Field.
En su debut en casa con la novena neoyorquina, Yan mostró temple y personalidad desde el montículo. El derecho dominicano trabajó una entrada y dos tercios sin permitir carreras, mientras retiraba a tres bateadores por la vía del ponche, en una actuación que encendió a la fanaticada de Queens.
Pero más allá de los números, Yan dejó nuevamente su sello con la celebración que ya comienza a identificarlo dentro del terreno, disfrutando junto a los seguidores de los Mets de una noche que quedará marcada como el inicio de una nueva etapa en su carrera.
El partido, sin embargo, todavía tenía reservado un desenlace de película.
Los Mets reaccionaron en el noveno
Con los Nacionales de Washington a las puertas de llevarse la victoria, los Mets protagonizaron una espectacular reacción en la novena entrada.
El receptor Francisco Álvarez conectó su doble número 11 de la temporada, batazo que permitió impulsar la carrera número 30 del año y colocar el marcador 4-4.
La remontada quedó completa poco después, cuando Francisco Lindor apareció con el imparable decisivo para dejar a los Nacionales en el terreno y darle a Nueva York una victoria por 5-4.
La celebración fue doble para los Mets: triunfo ante su público y una noche especial para Jefry Yan, quien consiguió el primer triunfo de su carrera en las Grandes Ligas.
🇩🇴 Una nueva historia dominicana en MLB
La actuación de Yan representa otro capítulo en la creciente presencia de peloteros dominicanos en las Grandes Ligas. El lanzador comienza así a construir su propia historia en una organización de gran tradición como los Mets de Nueva York.
Su presentación en Queens dejó una señal positiva: control, capacidad para ponchar y personalidad en los momentos de presión.
Y mientras los Mets celebraban una victoria conseguida en el último suspiro, Jefry Yan también tenía razones de sobra para sonreír: su primera victoria en Grandes Ligas ya forma parte de su historia.