Redacción Noticiasenlineard
En una noche desbordada de euforia, nostalgia y puro reguetón, el Estadio Cibao se vistió de gala para recibir a Austin Santos “Arcángel”, quien abarrotó el emblemático aforo de la Ciudad Corazón con su aclamada gira “La 8va. Maravilla World Tour”. El evento, que sirvió como un vibrante calentamiento global para el Festival Presidente, se convirtió en una emotiva carta de amor del artista hacia la tierra natal de sus padres.
A las 10:28 de la noche, las luces del gigantesco escenario se encendieron desatando la locura colectiva de miles de fanáticos que ya aguardaban de pie. Sin perder tiempo, “La Maravilla” arrancó el espectáculo con un triplete de himnos legendarios: “Pa que la pases bien”, “Amarte es esencial” y “Enamorado de ti”. Tras apagar las pistas, el intérprete se sinceró con su público revelando con orgullo una gran noticia personal: “Tengo un nieto que anda por ahí… gracias al jardín que tenemos 20 años cosechando”.
El espectáculo estuvo estructurado en impecables bloques temáticos y artísticos que contaron con tres cambios de vestuario. Uno de los clímax de la noche ocurrió con la aparición sorpresa de Zion, su padrino musical, para cantar “No sé si fue” y “More”. De igual forma, el “bloque RD” hizo retumbar las estructuras del estadio cuando DJ Adoni subió a la tarima junto a un batallón de estrellas locales que incluyó a Bulin 47, El Sujeto, Black Point y Flow Mafia. El toque familiar llegó cuando su hijo Austincito subió a escena para interpretar juntos “Gohan y Goku”.
Antes de cerrar la maratónica jornada con el éxito mundial “La Jumpa”, Arcángel se despidió de la hueste cibaeña con una firme promesa que dejó al público sediento de más: regresar en dos años para conquistar el Estadio Olímpico de Santo Domingo.