Redacción Noticiasenlineard
La selección de España ratificó su condición de gigante del fútbol moderno al avanzar de forma brillante a la gran final de la Copa del Mundo 2026. Con una exhibición táctica impecable y la magia de sus jóvenes estrellas, “La Roja” superó con un contundente 2-0 a Francia este martes, sellando su boleto al partido por la corona por primera vez desde su histórica coronación en Sudáfrica 2010.
El compromiso, correspondiente a la primera semifinal de la cita mundialista, quedó marcado por el desparpajo del juvenil Lamine Yamal, quien apenas un día después de celebrar su cumpleaños número 19 volvió a convertirse en la peor pesadilla del esquema defensivo francés. Fue precisamente una genialidad suya en el área la que destrabó el marcador en la primera mitad.
La magia de Yamal y la eficacia de Oyarzabal
Corría el minuto 22 cuando Yamal, en una veloz internada, provocó una falta dentro del área por parte del veterano zaguero Lucas Digne. El atacante Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad desde los doce pasos y, con un cobro frío y certero, venció la estirada del guardameta Mike Maignan para colocar el 1-0 transitorio. Este tanto significó el quinto gol para Oyarzabal en lo que va del torneo.
Francia intentó reaccionar, pero la zaga española se plantó con autoridad. En la segunda mitad, al minuto 58, una vistosa combinación de pared entre Pedro Porro y Dani Olmo terminó con una definición cruzada de Porro que decretó el 2-0 definitivo, desatando la locura en los banquillos españoles. Poco después, a instancias del VAR, los árbitros anularon un tercer gol a Yamal por un fuera de juego milimétrico.
Una paternidad veraniega y la caída de Mbappé
Con este triunfo, España consolida una auténtica paternidad sobre el combinado francés, habiéndolos eliminado en tres veranos consecutivos en fases definitivas: primero en las semifinales de la Eurocopa 2024, posteriormente en la Liga de Naciones y ahora en el máximo escenario de la Copa del Mundo.
Por su parte, Kylian Mbappé y la escuadra francesa, que lideraban el ranking oficial de la FIFA, vieron frustrado su sueño histórico de alcanzar su tercera final mundialista consecutiva. Ahora, los galos deberán conformarse con disputar el partido de consolación por el tercer lugar el próximo sábado en Miami.
España ya espera pacientemente en Nueva Jersey, donde buscará su segunda estrella el próximo domingo en el MetLife Stadium. Su rival se definirá este miércoles en el candente choque de titanes entre la vigente campeona Argentina e Inglaterra.