Seis días de competición han bastado para que el planeta ciclismo recuerde quién dicta las leyes en la carretera. En una exhibición de fuerza bruta que roza lo inhumano, el esloveno Tadej Pogačar protagonizó este jueves una descomunal escapada en solitario en el mítico Col du Tourmalet, conquistando la sexta etapa del Tour de Francia 2026 y recuperando con autoridad aplastante el maillot amarillo de líder general. No hubo estrategia que valiera; fue una demolición en regla que mina la moral de todos sus rivales.
Bajo un calor abrasador en la alta montaña de los Pirineos, el capo del UAE Team Emirates firmó su victoria número 23 en la ronda gala, sentenciando la carrera en el primer puerto de fuera de categoría (Hors Catégorie) del año. Pogačar cruzó la línea de meta en Gavarnie-Gedre parando el crono con una ventaja sideral de 2 minutos y 38 segundos sobre su archirrival histórico, Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike). “Esta victoria está entre las cinco mejores de mi vida en el Tour. Quería ir a tope hasta la meta sin calcular minutos”, exclamó el esloveno tras desatar la locura en las cumbres francesas.
El “Niño Prodigio” mexicano echa una mano en el infierno
La gesta de Pogačar no se entiende sin el trabajo de demolición de su equipo, y de manera muy especial, del joven prodigio mexicano Isaac del Toro. A falta de 4.5 kilómetros para coronar el extenuante ascenso de 17.1 kilómetros del Tourmalet, Del Toro lanzó un ataque brutal que destrozó el grupo de favoritos y dejó tendido al líder de la víspera, Torstein Træen.
Con el terreno limpio, Pogačar saltó en solitario. Vingegaard intentó una persecución suicida en el peligroso descenso, pero la posición aerodinámica y los riesgos tomados por el esloveno ensancharon la brecha. Del Toro completó una jornada de ensueño para el UAE al cruzar en la tercera posición (+2:57), por encima de Remco Evenepoel y Paul Seixas, metiéndose de lleno en el podio de la clasificación general.
En ruta hacia el Olimpo de los Cinco Títulos
Con esta exhibición pirenaica, la clasificación general sufre un terremoto: Vingegaard queda relegado a la segunda posición a 2 minutos y 42 segundos de Pogačar, mientras que el mexicano Isaac del Toro se asienta firmemente en el tercer peldaño.
Apenas arranca el Tour de Francia 2026 y Pogačar ya camina con paso de gigante hacia su gran obsesión histórica: alcanzar su quinto título del Tour. De lograrlo, estampará su nombre de manera definitiva en el Olimpo del ciclismo junto a leyendas de la talla de Eddy Merckx, Miguel Indurain, Jacques Anquetil y Bernard Hinault. La mesa está servida y el caníbal esloveno tiene hambre de gloria eterna.