Redacción Noticiasenlineard
El alcalde Zohran Mamdani calificó el hecho como una “situación extremadamente grave”; la estructura, antigua sede mundial de Pfizer, sufrió hundimientos de pisos en el nivel 21.
NUEVA YORK.– Un ambiente de extrema tensión y pánico se vivió en el concurrido corredor de Midtown, Manhattan, luego de que un rascacielos de 37 pisos en fase de construcción sufriera el pandeo crítico de sus columnas de acero y el hundimiento visible de varios de sus niveles. El incidente obligó al Cuerpo de Bomberos de Nueva York (FDNY) a ordenar la evacuación apresurada y el desalojo inmediato de los edificios circundantes, incluyendo centros educativos, hoteles de alta capacidad y sedes diplomáticas como el Consulado de Israel.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, se trasladó a la zona del siniestro y aseveró que el rascacielos permanecía inestable, definiendo la coyuntura urbana como una “situación extremadamente grave”. No obstante, tras una inspección técnica piso por piso efectuada por ingenieros estructurales hasta la azotea de la edificación, las autoridades de edificaciones informaron que la estructura no ha registrado desplazamientos adicionales, otorgando una autorización de emergencia a los contratistas para iniciar trabajos nocturnos de apuntalamiento y estabilización con vigas provisionales.
El inmueble afectado corresponde a la antigua sede mundial del gigante farmacéutico Pfizer, una reluciente estructura de vidrio y acero de la década de 1970 ubicada a escasos metros de la famosa Terminal Grand Central, el Edificio Chrysler y la sede principal de las Naciones Unidas (ONU). El complejo arquitectónico se encuentra bajo un proceso de remodelación a cargo de las firmas desarrolladoras MetroLoft y Gensler para añadirle más de una docena de pisos superiores, constituyendo con sus 1,600 unidades proyectadas la mayor conversión de oficinas comerciales a viviendas de lujo en la historia de la urbe estadounidense.
John Esposito, jefe del Departamento de Bomberos, descartó la posibilidad de un colapso generalizado de la torre debido a las propiedades de su armazón de acero, previendo de forma técnica que cualquier fallo estructural se limitaría a un “colapso localizado” en la esquina afectada. Por su parte, Nathan Berman, fundador de MetroLoft, atribuyó preliminarmente el percance al peso añadido en los 15 pisos superiores del ensanchamiento del edificio, detallando que investigan por qué dos columnas específicas fallaron al no recibir el refuerzo correspondiente. Los registros del Departamento de Edificios revelaron que el megaproyecto ya acumulaba multas previas por violaciones de seguridad, incluyendo desprendimiento de metal y la caída de cristales a la vía pública.