Redacción Noticiasenlineard
Los dispositivos registraron una disminución de 12 grados Celsius en solo 45 minutos, información que ayudó a determinar el desarrollo del acontecimiento.
Una red de sensores meteorológicos instalada en Bayahíbe pudo identificar en tiempo real el brusco descenso de temperatura que causó la lluvia de granizo en la región.
El evento tuvo lugar el 13 de abril de 2026. Los datos recolectados indican que los avances tecnológicos pueden convertirse en una herramienta crucial para identificar y prevenir eventos climáticos severos.
El estudio fue realizado en el marco del proyecto ADAPT-CC, el cual incluye información recopilada a través de sensores ambientales, una estación meteorológica y otras herramientas de monitoreo para analizar el comportamiento del fenómeno.
Los dispositivos registraron una disminución de 12 grados Celsius en solo 45 minutos, información que ayudó a determinar el desarrollo del acontecimiento.
XXI Congreso de Investigación Científica
Durante el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCAMM), la doctora Orisell Media mencionó que la investigación se llevó a cabo como parte del proyecto ADAPT-CC, una iniciativa que emplea tecnologías de monitoreo ambiental para examinar los impactos del cambio climático en las ciudades costeras de la República Dominicana.
“Uno de los hallazgos más importantes ocurrió el 13 de abril, cuando los sensores registraron una caída de 12 grados Celsius en solo 45 minutos. Mientras la temperatura disminuía rápidamente, también se identificaron cambios en la presión del aire, la humedad y la velocidad del viento, factores que provocaron la granizada que sorprendió a los habitantes de Bayahíbe. Toda esa información fue captada en tiempo real desde Santo Domingo gracias a la red de monitoreo establecida en la zona”, declaró Medina.
Los resultados del estudio muestran la importancia de ampliar el uso de tecnologías de monitoreo ambiental en otras regiones del país, especialmente en aquellas con alta vulnerabilidad a los efectos del cambio climático.
Los especialistas afirman que fortalecer las redes de monitoreo y mejorar la comunicación entre las instituciones puede reducir los daños materiales y preparar mejor a las comunidades ante fenómenos que podrían ocurrir con frecuencia.