SANTO DOMINGO.– El Partido Revolucionario Moderno (PRM) acude este miércoles a la reunión de su Dirección Ejecutiva Nacional en medio de un severo escándalo de alcance nacional. Las alarmantes declaraciones del senador por la provincia Montecristi, Bernardo Alemán, quien confesó abiertamente que recurriría al secuestro y al confinamiento de dirigentes para asegurar victorias electorales, han colocado una enorme presión sobre el organismo de dirección oficialista horas antes de su crucial encuentro.
Las afirmaciones del legislador, vertidas en el programa radial “Debate 8” en la emisora La 97.1 FM, provocaron el rechazo inmediato de diversos sectores de la sociedad civil y de la oposición política. Quienes critican los niveles de la retórica actual consideran que estas posturas afectan directamente la integridad democrática, exigiendo un pronunciamiento ético y disciplinario por parte de las altas autoridades del partido.
El factor de discordia: “Si hay que secuestrar, yo secuestro”
El escándalo estalló cuando Alemán detalló las medidas extremas que, según él, no dudaría en aplicar durante una jornada electoral utilizando los recursos de su propia investidura legislativa:
«Oye, oye, oye, en campaña, si hay que trancar gente, yo tranco gente. Si hay que secuestrarte a ti, yo te secuestro, porque es jugando la faja que estamos”, expresó de manera textual el congresista.
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Para justificar su accionar, el senador por Montecristi añadió un elemento que agrava la situación institucional: “Yo iba allá a Manzanillo con cuatro militares que tengo, entre ellos un coronel de seguridad, y trancar cinco o seis dirigentes compañeros que me los llevaran ahí a pasear para la playa para que no pasen una votación, eso no me cuesta nada a mí. Eso no me cuesta nada a mí, porque yo he enfrentado situaciones peores que esa en política».
La antesala de la reunión ejecutiva de este miércoles
Estas revelaciones coinciden de forma crítica con la convocatoria de los 52 miembros titulares de la Comisión Ejecutiva Nacional del PRM para este miércoles, donde se conocerán temas de alta sensibilidad interna, incluyendo las propuestas de extensión de mandatos y las sanciones disciplinarias en diversas seccionales del país.
El propio Alemán fijó una posición radical respecto a los conflictos en municipios como Las Matas de Santa Cruz, señalando que “donde hubo desobediencia hay que expulsar a esos compañeros”, ya que mantenerlos dentro haciendo ruido causa un daño mayor a la parcela política. El senador aclaró que ni los legisladores ni los presidentes provinciales tienen derecho al voto en esta sesión, delegando la responsabilidad total sobre los 52 miembros de la cúpula directiva.
El encuentro de este miércoles se perfila ahora como un escenario de alta volatilidad, donde la alta dirección del PRM no solo deberá definir el rumbo de sus estructuras municipales, sino también fijar una postura pública ante las alarmantes declaraciones de su representante en Montecristi, en un momento donde la sociedad exige consecuencias legales y éticas frente a la intolerancia política.
