NUEVA YORK.– La Ciudad de Nueva York se posiciona como la metrópoli más vulnerable de los Estados Unidos ante el avance de la inteligencia artificial (IA). Un informe oficial presentado por la Contraloría local advierte que, en el peor de los escenarios económicos, el sector privado de la ciudad podría perder aproximadamente 110,000 puestos de trabajo de oficina corporativa (“cuello blanco”) tan pronto como el próximo año.
“No existe ninguna ciudad en Estados Unidos más expuesta tanto a la promesa como al peligro de la inteligencia artificial que Nueva York“, declaró categóricamente el contralor de NYC, Mark Levine, al exponer el primer estudio gubernamental que evalúa el impacto real de esta tecnología en el empleo, los salarios y la recaudación fiscal.
Los cinco escenarios de la Contraloría
El informe, estructurado en colaboración con Moody’s Analytics e investigaciones originales, traza un abanico de cinco posibles desenlaces para el periodo 2025-2030, revelando una profunda incertidumbre financiera:
Economía Potenciada (35% de probabilidad): El panorama más optimista. La IA impulsa la productividad con una disrupción laboral limitada, elevando el mercado de valores un 9% anual y los empleos de oficina en un 1%.
El Desinflado de la IA (25% de probabilidad): El auge de inversiones se agota, provocando un repliegue de los mercados financieros y el estancamiento de la tecnología.
Sustitución de Empleos (20% de probabilidad): La automatización desplaza a los trabajadores humanos a una velocidad muy superior a la capacidad del mercado para crear nuevos puestos.
Auge de Productividad (15% de probabilidad): La adopción tecnológica genera un crecimiento económico generalizado, elevando los salarios y la prosperidad colectiva.
Onda Expansiva de la IA (5% de probabilidad): Una disrupción tecnológica sumamente rápida y agresiva que destruye masivamente posiciones corporativas y desestabiliza las industrias clave de la Gran Manzana.
Blindaje financiero urgente para la ciudad
Ante la volatilidad de estos pronósticos, el contralor Levine urgió a la alcaldía y al consejo municipal a no “avanzar sonámbulos” hacia esta nueva era. Como medida de contingencia fiscal inmediata, propuso elevar el Fondo de Estabilización de Ingresos (conocido como el “fondo para días preocupantes”) hasta alcanzar el 16% de los ingresos fiscales de la ciudad.
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Actualmente, las reservas combinadas de este fondo y el Fideicomiso de Beneficios de Salud para Jubilados apenas representan el 8.5% de los ingresos proyectados para el año fiscal 2026. De acuerdo con el funcionario, robustecer estas reservas es vital para garantizar un amortiguador fiscal que preserve los servicios sociales esenciales y proteja a los neoyorquinos ante la inminente pérdida de ingresos tributarios por desempleo.
