Las figuras estelares del encuentro fueron Nick Gonzales y Joey Bart, quienes firmaron una noche perfecta de cuatro imparables cada uno
Por NoticiasEnlineaRD
SAN FRANCISCO (AP) — En una exhibición de poder que dejó atónita a la afición en el Oracle Park, los Piratas de Pittsburgh trituraron la noche del sábado a los Gigantes de San Francisco con un marcador final de 13-3. La novena de Pensilvania estableció un máximo de la temporada al conectar la impresionante cifra de 20 hits, demostrando una profundidad ofensiva donde cada uno de los titulares logró poner la bola en juego y embasarse.
Las figuras estelares del encuentro fueron Nick Gonzales y Joey Bart, quienes firmaron una noche perfecta de cuatro imparables cada uno. Bart, enfrentándose a su antiguo equipo, no mostró piedad y remolcó dos carreras, mientras que Gonzales anotó una y se consolidó como una pesadilla constante para los lanzadores locales. A esta fiesta de batazos se unió Brandon Lowe, cuya precisión con hombres en base resultó letal al impulsar cuatro carreras, liderando el departamento de producción del equipo.
El aporte dominicano y la consistencia del lineup
La representación dominicana no se quedó atrás en esta feria de batazos. El campocorto Oneil Cruz continúa encendido y terminó la jornada con tres hits en seis turnos, anotando además tres carreras y robándose una base para mantener la presión sobre la defensa de San Francisco. Por su parte, Ryan O’Hearn y el propio Lowe aportaron dos sencillos cada uno, asegurando que el ataque de los Piratas no diera tregua durante los nueve episodios.
Dominio desde la lomita y colapso del bullpen local
En el plano defensivo, Braxton Ashcraft (2-2) entregó una joya de apertura al laborar durante siete entradas completas. Ashcraft apenas permitió seis hits y una carrera limpia, recetando seis ponches y otorgando cero boletos, lo que le permitió adjudicarse la victoria con solvencia.
En contraste, aunque el abridor de los Gigantes, Landon Roupp (5-3), inició de manera dominante ponchando a ocho en poco más de cuatro entradas, su salida marcó el inicio del fin para San Francisco. Una vez que Roupp abandonó el montículo, los bateadores de Pittsburgh se abalanzaron sobre un bullpen de los Giants que se vio totalmente superado, permitiendo el grueso de las 13 anotaciones que sentenciaron el encuentro.
