TOKIO (AGENCIA AP) — Para Yulimar Rojas, después de más de un año alejada del salto triple por una grave lesión del talón de Aquiles, la medalla de bronce que se colgó la noche del jueves en el Mundial de atletismo representó una “victoria personal”.
También admitió que el bronce le dejó una sensación “agridulce”.
Al quedar por detrás de dos rivales caribeñas, Leyanis Pérez y Thea LaFond, Rojas se bajaba del trono de campeona del mundo que ocupó durante cuatro ediciones seguidas desde Londres 2017.
Rojas había estado dos años sin competir en su prueba debido a la rotura del talón de izquierdo en abril de 2024 durante un entrenamiento, lesión que le marginó de los Juegos Olímpicos de París de ese año.
“Fue una bendición para mí volver a la final del campeonato mundial después de dos años tan difíciles”, afirmó. “Estoy muy orgullosa de ello y es una victoria personal”.
De vuelta al foso del Estadio Nacional de Tokio, donde en 2021 se proclamó campeona olímpica al batir el récord mundial, Rojas alcanzó una marca de 14,76 metros para el bronce.
El oro fue para la cubana Pérez (14,94), seguida por la dominiquesa La Fond (14,89).
