La psiquiatra Agustina Cosachov se presenta al juicio por homicidio por negligencia contra el grupo de especialistas médicos que atendió al fallecido astro del fútbol Diego Maradona, el 11 de marzo de 2025, en Buenos Aires. (AP Foto/Natacha Pisarenko) (Natacha Pisarenko / Associated Press)
Por SERGIO FARELLA
Associated Press
BUENOS AIRES — La psiquiatra Agustina Cosachov, una de los siete profecsionales de la salud jugados por la muerte de Diego Maradona, declaró el jueves que no se arrepiente del tratamiento que le brindó al exfutbolista y apuntó contra la empresa de medicina privada por las deficiencias en su internación domiciliaria.
“Actué convencida que lo que hacía era lo mejor para el paciente”, manifestó la psiquiatra, la primera de los acusados en declarar en los tribunales de San Isidro, suburbio al norte de Buenos Aires.
Cosachov expuso durante dos horas y fue sometida a un duro interrogatorio por parte de los miembros del tribunal.
Cuando el fiscal Patricio Ferrari le preguntó sobre si hizo un “mea culpa” por su atención, Cosachov insistió: “desde mi rol hice lo que podía y hasta más”.
Cosachov era parte del equipo médico tratante de Maradona en el último tramo de su vida, junto al neurocirujano Leopoldo Luque y el psicólogo Carlos Díaz. Los tres son juzgados junto a los médicos Nancy Forlini y Pedro Di Spagna; Mariano Perroni, representante de la empresa que ofrecía el servicio de enfermería, y el enfermero Ricardo Almirón, quienes estuvieron involucrados en la internación domiciliaria del astro.
Maradona falleció a los 60 años de un paro cardio-respiratorio el 25 de noviembre de 2020 mientras transitaba una internación domiciliaria en una casa rentada en Tigre, suburbio al norte de Buenos Aires, tras someterse a una cirugía para eliminar un coágulo de sangre en su cerebro a principios de noviembre del mismo año.
Cosachov se quebró en llanto en dos oportunidades durante su declaración, una cuando el presidente del tribunal le preguntó qué cree pasó con Maradona, a lo que ella respondió con un simple “no sé”.
Una junta interdisciplinaria, integrada por una decena de especialistas, advirtió sobre severas deficiencias en la atención médica domiciliaria a Maradona. En gran medida, ésa es la base de la acusación contra los imputados por el delito de homicidio simple por dolo eventual —el victimario sabe que su conducta puede ocasionar un daño, pese a lo cual continúa con la acción.
El ilícito tiene una pena máxima de 25 años de prisión.
Cosachov, quien prescribió la medicación que consumió Maradona hasta el momento de su deceso, aseguró que la familia del astro del fútbol había consentido la internación domiciliaria. Añadió que había advertido “rarezas” por parte de la empresa de medicina prepaga Swiss Medical.
“Todos veníamos en línea de la internación domiciliaria” aseguró la psiquiatra en referencia a las hijas de Maradona, las hermanas y su exmujer, así como los médicos de la empresa.
Si bien reconoció que la empresa Swiss Medical en un primer momento planteo un dispositivo de internación en una clínica de rehabilitación reveló que “no era una alternativa viable, no era una opción” porque Maradona “no lo quería”.
“También se pensaba en una internación involuntaria y la familia no quería eso, y no había criterio porque no había riesgo inminente para sí o para terceros”, agregó Cosachov.
Enfatizó que “la internación domiciliaria fue la única opción”.
Durante su exposición, Cosachov manifestó que advirtió “rarezas” de la médica Forlini, coordinadora de Swiss Medical y otra de las acusadas, porque bloqueaba el contacto de los enfermeros y médicos de otras especialidades para con ella y los que venían atendiendo a Maradona previamente.
“Yo intenté desde mi rol de psiquiatra mantener contacto con todos los profesionales porque el trabajo interdisciplinario es lo mejor”, explicó. Agregó que hizo el reclamo y “entendí que sí se iba a resolver”.
“Ahora veo que hubo un intento de la empresa de medicina prepaga de desreponsabilizarse (sic) y en ese sentido no sé si puedo decir si fue seria o no la internación, ese apoyo existió con reticencia, problemas en la comunicación”, reveló. Cosachov dijo que vio a Maradona en cuatro ocasiones durante la internación domiciliaria, una de ellas el 18 de noviembre del 2020 cuando lo notó “hinchado”
