Fuente externa fotografía. En total, 52 alumnos de 10 instituciones educativas del municipio presentaron iniciativas elaboradas, implementadas y evaluadas por ellos mismos como parte de su capacitación como multiplicadores.
Cruces escolares más seguros, iniciativas comunitarias en contra del uso del teléfono móvil al volante, sugerencias para áreas de disminución de velocidad en las proximidades de escuelas y diseños de señalización adaptada para personas con discapacidades visuales.
Estas son algunas de las innovaciones exhibidas por alumnos de Pedro Brand durante la exposición de propuestas del programa “Juventud en Tránsito”.
Este programa, encabezado por Santo Domingo Motors y Motor Crédito, con el respaldo del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y la empresa Entrena, impactó a más de mil estudiantes y formó a 35 educadores con un enfoque didáctico contemporáneo, lúdico y participativo, mediante una inversión cercana a cinco millones de pesos.
Los jóvenes recibieron más de 60 horas de capacitación, incluyendo clases teóricas, talleres prácticos y actividades de voluntariado.
En total, 52 alumnos de 10 instituciones educativas del municipio presentaron proyectos diseñados, ejecutados y evaluados por ellos mismos como parte de su formación como multiplicadores.
En la actividad, celebrada en el Liceo Experimental Mercedes López, se evidenció que la transformación vial no requiere esperar grandes obras de infraestructura; puede iniciarse con ideas jóvenes, voluntades firmes y una educación con propósito. En palabras de uno de los participantes: “Nos percatamos de que el tránsito no solo es un asunto de normas, sino de humanidad”.
“Estas iniciativas no solo demuestran una profunda comprensión de los problemas de seguridad vial en sus comunidades, sino también una notable capacidad de liderazgo, creatividad y compromiso social”, resaltó Alexis Anselin, miembro del consejo de directores de Motor Crédito.
Afirmó que la movilidad responsable no depende únicamente de leyes o semáforos, sino de una ciudadanía educada y empática. “El compromiso que ustedes asumen hoy, jóvenes, puede salvar vidas”, añadió.
Mientras tanto, Aníbal Rodríguez, presidente de Santo Domingo Motors, valoró la jornada como un hito en la construcción de una nueva cultura vial. “Hoy celebramos que sí es posible modificar las estadísticas. Que sí es posible conducirnos, literal y simbólicamente, hacia un país más seguro”, expresó.
Entretanto, Milton Morrison, director ejecutivo del Intrant, subrayó que lo vivido ese día no era el final de una capacitación, sino el inicio de una transformación comunitaria: “Estos jóvenes no vinieron a aprender solo por aprender, vinieron a prepararse para servir, para enseñar, para multiplicar”, agregó.
La estrategia educativa del programa se fundamentó en el aprendizaje acelerado, integrando dinámicas prácticas y emocionales que favorecen una mejor asimilación del contenido.
Los estudiantes no solo aprendieron, sino que también enseñaron a sus padres y comunidades, convirtiéndose en auténticos agentes de cambio.
La comunidad educativa, padres y autoridades locales han expresado su respaldo total a la iniciativa, al observar cambios concretos en la conducta de los estudiantes: mayor conciencia peatonal, respeto por las señales y participación activa en temas de seguridad vial.
Además del trabajo estudiantil, el componente de formación docente desempeñó un papel crucial. Los 35 maestros capacitados recibieron 50 horas de instrucción especializada, con herramientas pedagógicas aplicables más allá del tema vial, lo que prevé un efecto multiplicador a largo plazo.
Entre los logros más significativos se encuentra la formación de una red de líderes juveniles en movimiento, la apropiación comunitaria de los mensajes del programa y un plan de acción específico para reproducir el modelo en otras áreas del país.
“Un semáforo puede preservar una vida, pero un joven consciente puede resguardar muchas más”, manifestó una madre al concluir el evento.