La cantante peruana Renata Flores en una imagen promocional reciente. (Limaris Studio)
Por Sergio Buerstein
Staff Writer and Assistant Editor
Los Ángeles Times
Tuvimos que hablar dos veces con ella. La noche del miércoles, mientras la estábamos entrevistando de manera virtual a través de una conexión virtual con Nueva York, se estaba llevando a cabo en Lima, Perú, una marcha multitudinaria que ella misma apoyaba, como no los dijo; pero lo que no sabíamos entonces era el saldo fatal que esta tendría.
Y es que, horas después, se reveló que el rapero Eduardo Ruiz Sáenz, procedente del barrio popular de San Martín de Porres y conocido como ‘Trvco’, había muerto tras ser alcanzado por una bala disparada a quemarropa por un policía vestido de civil, mientras que el MC y productor cajamarquino Luis Reyes Rodríguez, conocido como ‘Flipown’, había sido inducido a un estado de coma tras ser impactado por un proyectil que parece haberle causado un daño cerebral irreversible.
En vista de que Renata Flores es una representante destacada del hip hop y de que sus letras tienen aspectos sociales profundamente críticos, había que obtener una reacción suya acerca de lo sucedido, porque no hacerlo hubiera sido irresponsable.
De ese modo, hoy mismo, y ya a punto de subirse al escenario del prestigioso Hollywood Bowl como invitada del astro internacional Shawn Mendes, la artista ayacuchana, que se presenta este domingo en The Love Song Bar del Centro de Los Ángeles y el 22 de octubre en UC Riverside, nos ofreció preciosos minutos adicionales para lamentar lo sucedido con sus compañeros de género.
“Es un reflejo claro de la inseguridad en Perú; en lugar de que la policía nos proteja, incluso en medio de una protesta que es un derecho y que era mayormente pacífica, empezaron a tirar bombas lacrimógenas sin necesidad alguna”, señaló la muchacha ayacuchana.
Flores se encontraba no solo familiarizada con uno de los afectados, sino que había trabajado directamente con él. “‘Flipown’ fue el productor de ‘Libertad’, un tema musical que hice en colaboración con Ailis Blue, una cantante de Huancayo”, precisó. “Enterarme de estas noticias me parte el alma”.
Aunque la cantante está segura de que cualquiera de los manifestantes estaba expuesto a las acciones represivas de la Policía Nacional, el hecho de que los más afectados hayan sido integrantes de su comunidad musical resulta significativo.
“Es que, desde su nacimiento, el hip hop ha sido una forma de protestar, de hablar de las realidades que atravesemos estemos donde estemos”, explicó. “Yo estoy fuera del país debido a mis conciertos, pero tengo muchos amigos que participaron en la marcha y que van a hacer un concierto pro fondos para ‘Flipown’ al que todos nos uniremos”.
Durante la primera entrevista que nos ofreció, la artista de 24 años había reconocido ya que el hecho de encontrarse en medio de momentos tan decisivos para su carrera mientras su país atraviesa una crisis tan grave le genera una sensación agridulce.
“No tiene nombre lo que está pasando ahorita en Perú; políticamente hablando, estamos cada vez peor”, nos dijo entonces. “No sé a dónde vamos a llegar, pero de una forma u otra, estamos saliendo más a marchar, se está viendo más movimiento para protestar. Y es que, finalmente, todo lo que uno hace es político, y mostrar una posición es parte de nuestra responsabilidad”.

La música que ella crea no ha sido ajena a la coyuntura; uno de sus nuevos temas, “Tijeras II”, estilísticamente marcado por el sonido característico del violín andino, posee una letra en la que se dice: “El amor de una madre vale más que un reloj”. Se trata de una referencia directa al escándalo en el que se vio involucrada la ex presidenta Dina Boluarte (vacada hace una semana por el Congreso) debido a la constante exhibición de lujos inadmisibles.
“Esa era la intención, que se refiriera a ese gran Rolex que, lamentablemente, fue un regalo del gobernador de Ayacucho [Wilfredo Oscorima]”, detalló la artista. “Así se maneja la corrupción; todos sabemos cómo se maneja ese gobernador y cómo se maneja el Congreso, con todos a favor del que tiene más poder. Pero es algo que pasa en todo el mundo, en realidad”.
“La canción habla de eso; del materialismo, del individualismo, de cómo las cosas banales son la prioridad”, describió. “Pensar en el otro es muy raro. Pero hay muchas personas que trabajamos con la música para poder unir, para recordar nuestras raíces y para rescatar esa idea del trabajo en comunidad que existe en los Andes bajo el nombre de ‘ayni’”.
“La América que se olvida”, que formará también parte de su segundo álbum, podría ser interpretada desde aquí como una alusión a quienes llaman a este país usando el nombre de todo un continente. Pero tuvo como origen la masacre que sucedió el 15 de diciembre del 2022 en Ayacucho, cuando 10 civiles fueron asesinados por agentes policiales y militares en la ciudad de Huamanga.
“Cuando escribí esa canción, estaba con lágrimas en los ojos, porque la masacre se produjo cerca del lugar donde vivo, y habían muchos gritos, disparos por aquí y por allá, helicópteros que volaban encima de nosotros tirando bombas lacrimógenas”, recordó nuestra entrevistada.
“Fue horrible, y lo fue más para las personas que perdieron a sus seres queridos”, agregó. “Me llevó a tiempos que yo no había vivido, viendo a mi mamá triste y a mi abuela asustada, como reviviendo épocas pasadas, porque hubo mucha violencia en Ayacucho. Y esas son heridas que se heredan”.
