CLEVELAND (AP) — A principios de julio, cuando los Guardianes languidecían en medio de una seguidilla de 10 derrotas, su manager Stephen Vogt opinó que había luz al final del túnel y que las cosas cambiarían.
Cleveland superó incluso esos pronósticos que en su momento parecían demasiado optimistas. Terminó montando uno de los mayores repuntes en la historia del béisbol.
C.J. Kayfus fue golpeado por un lanzamiento de Robert García con las bases llenas y dos outs en la novena entrada, para que Petey Halpin anotara y diera el sábado un pasaje de playoffs a los Guardianes, quienes superaron 3-2 a los Rangers de Texas.
Cleveland (87-74) tiene garantizado al menos un comodín de la Liga Americana y sigue empatado con Detroit en la cima de la División Central de la Liga Americana al entrar en el último día de la temporada regular.
Los Guardianes poseen la ventaja en el criterio de desempate —los duelos directos—, por lo que una victoria el domingo sobre Texas o una derrota de los Tigres en Boston le daría a Cleveland su segundo título divisional consecutivo tras una remontada asombrosa en esta campaña.
