Si “Short n’ Sweet” de Sabrina Carpenter celebraba el inicio de una relación romántica, el séptimo álbum de estudio de la sensación del pop, “Man’s Best Friend”, es donde todo se deshace en pedazos desordenados.
La ex estrella de Disney Channel ha llegado a la cima de las listas de éxitos con éxitos pegadizos y sexualmente liberados que combinan el pop con un toque ocasional de country y la sensualidad del R&B. Nunca ha rehuido su sensualidad, sino que la disfruta, a veces provocando sorpresa.
La provocativa imagen de la portada original de su álbum “Man’s Best Friend”, que sale el viernes, muestra a Carpenter a cuatro patas con un vestido negro y tacones, mientras un hombre de traje la observa agarrándole un puñado de sus cabellos dorados. La pose sumisa, sumada al título del álbum, llamó la atención de muchos.
Aunque algunos críticos en línea criticaron el tema por misógino, otros afirman que la sátira es la clave, ya que Carpenter ha demostrado no tomarse su arte demasiado en serio. Y aunque este álbum demuestra sinceridad, es evidente que Carpenter se divirtió con él.
El tema que abre el álbum, “Manchild”, debutó en junio en el número 1 del Billboard Hot 100, y describe al hombre típico que Carpenter atrae: ingenuo, inapropiado para vestirse y, en definitiva, inmaduro. Un video musical alegre y caótico del tema muestra a Carpenter haciendo autostop de un coche a otro, de hombre a hombre, perfecto para una canción que pide a gritos ser cantada con las ventanillas bajadas.
Los temas siguientes, “Tears” y “My Man on Willpower”, también aluden a la decepción con su pareja, y es evidente que no está a la altura. Una ruptura es inminente, y Carpenter se enfrenta a las etapas, canción por canción, desde la pelea hasta la separación y el encuentro amoroso.
Los sentimientos que acompañan a una ruptura se abordan con feroz franqueza y vulnerabilidad, pero no a expensas de la sensualidad: hay una mención al sexo en casi cada una de las 12 canciones del álbum.
“Sugar Talking” y “We Almost Broke Up Again Last Night”, dos temas potentes y más lentos, conducen a la ruptura en “Nobody’s Son”, donde Carpenter libera el dolor de haber sido abandonada. El estribillo, donde Carpenter canta: “Probablemente debería haberlo adivinado, es como los demás, tan fino y tan engañoso / No hay hijo de nadie, nadie en quien pueda creer”.
La diversión está en las canciones en las que Carpenter vuelve a salir, como la sensual “When Did You Get Hot?” y “House Tour”, una canción NSFW con aires disco y metáforas apenas veladas que no son aptas para imprimir.
Una primera escucha del álbum puede ser una sorpresa para los oyentes que están acostumbrados a las canciones más despreocupadas de Carpenter, pero en lo que respecta a los álbumes de ruptura, “Man’s Best Friend”, con mucha variedad, coros pegadizos y letras que te hacen sonrojar, todavía trae calor.

Créditos de articulo: Agencia AP