El informe macroeconómico destaca que República Dominicana superará el dinamismo de naciones como México y El Salvador, aunque advierte sobre el reto urgente de frenar la alta informalidad laboral.
REDACCIÓN CENTRAL (Noticias En Línea RD).– La República Dominicana reafirma su posición como uno de los motores económicos más dinámicos de América Latina. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) reveló en su más reciente informe macroeconómico que el Producto Interno Bruto (PIB) del país registrará un sólido crecimiento del 4% para el cierre de este año 2026 y proyecta una aceleración que alcanzará el 4.4% para el próximo año 2027.
Los datos técnicos figuran en el documento titulado “Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2026. Crecimiento y productividad en un contexto de alta informalidad: factores limitantes y desafíos para impulsar la formalización productiva en la región”. El reporte sitúa a la economía dominicana en una posición de ventaja competitiva, superando de forma holgada las proyecciones de crecimiento de economías de peso como México (1.3%) y naciones centroamericanas como El Salvador (3.9%).
El talón de Aquiles: Productividad frente a la informalidad
A pesar de las optimistas cifras de crecimiento, el organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) encendió las luces amarillas sobre un problema estructural que arrastra el mercado laboral dominicano: la alta informalidad.
La CEPAL enfatiza que la baja productividad en el sector informal actúa como un factor limitante que frena el potencial de desarrollo a largo plazo. Las políticas del Gobierno, ejecutadas a través del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) y el Banco Central de la República Dominicana, enfrentan el riguroso desafío de diseñar incentivos fiscales y reformas normativas que impulsen la transición de miles de microempresarios y trabajadores independientes hacia el sector productivo formal.
Proyecciones en un contexto global retador
Este desempeño del 4% se produce en un entorno internacional complejo, marcado por las fuertes tensiones geopolíticas que impactan los precios del petróleo de Texas y las tasas de interés globales.
Los analistas locales coinciden en que la estabilidad macroeconómica del país, impulsada por la resiliencia del turismo, los flujos continuos de remesas y la inversión extranjera directa, han blindado la moneda nacional (el peso dominicano), permitiendo que el país mantenga este ritmo de crecimiento sostenido frente a la desaceleración generalizada que experimentan otras naciones del hemisferio.