Los residentes pidieron a Coraasan intervenir las redes y ofrecer una solución permanente. FUENTE EXTERNA
SANTIAGO, RD.— La falta de agua potable continúa generando preocupación entre residentes de distintos sectores de la zona suroeste de Santiago, donde familias aseguran que llevan semanas, y en algunos casos meses, enfrentando dificultades para recibir el servicio de manera regular.
Los afectados describen una situación que ha comenzado a alterar la dinámica cotidiana de numerosos hogares, al punto de que algunas familias han tenido que reducir el consumo, administrar cuidadosamente el agua almacenada y buscar alternativas para poder realizar las labores básicas del hogar.
La situación impacta actividades esenciales como cocinar, lavar, bañarse y mantener las condiciones de higiene, según testimonios de residentes que reclaman una solución ante la irregularidad del servicio.
Familias recurren a camiones cisterna
Ante la falta de suministro por las tuberías, algunos residentes han tenido que recurrir a la compra de agua mediante camiones cisterna, una alternativa que representa un gasto adicional para familias que deben destinar recursos a garantizar un servicio considerado indispensable.
Los comunitarios explican que el problema no se limita a la ausencia ocasional del líquido, sino que se ha extendido durante períodos prolongados, generando incertidumbre entre quienes dependen del suministro para las actividades domésticas.
La escasez obliga a las familias a almacenar el agua disponible cuando logran conseguirla y utilizarla de manera racionada para evitar quedarse completamente sin reservas.
Reclaman atención de las autoridades
Los residentes de la zona suroeste de Santiago solicitan a las autoridades correspondientes evaluar la situación y establecer las medidas necesarias para garantizar el restablecimiento del servicio de agua potable.
La preocupación aumenta debido a que, según los comunitarios, la irregularidad se mantiene desde hace semanas y en determinados sectores el problema se habría prolongado durante meses.
Los afectados consideran que el acceso al agua potable constituye una necesidad básica que no puede depender de la capacidad económica de cada familia para comprar camiones cisterna.
Mientras esperan una respuesta y la normalización del suministro, los residentes continúan administrando cada galón disponible y buscando alternativas para cubrir las necesidades esenciales de sus hogares.
La comunidad espera que las autoridades competentes expliquen las causas de la interrupción o irregularidad del servicio y ofrezcan una solución que permita recuperar el suministro de manera estable en los sectores afectados.