SANTO DOMINGO.— Por segundo día consecutivo, los residentes de Santo Domingo y el Distrito Nacional hicieron retumbar sus cacerolas desde balcones, terrazas y frentes de sus viviendas en una manifestación pacífica contra el nuevo Código Penal, denominado por diversos sectores como la “Ley mordaza”, debido a artículos que juristas denuncian que limitan severamente la libertad de expresión y de prensa.
La convocatoria sumó un respaldo masivo en sectores emblemáticos como Las Palmas de Herrera, Ensanche La Fe, Honduras del Norte, Villa Marina, El Cacique y Alma Rosa en Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte. Los videos de la protesta se viralizaron rápidamente en las redes sociales, mostrando cómo el sonido metálico se extendió de manera uniforme por gran parte de la capital.
Descontento social y económico en aumento
Más allá del rechazo a las reformas legales, la jornada de protesta sirvió como un canal de desahogo colectivo ante la compleja situación económica e institucional del país. Los ciudadanos manifestaron su profunda preocupación por:
El acelerado alto costo de la vida.
Los constantes aumentos en los precios de los combustibles.
La pesada carga tributaria que afecta a la clase media y trabajadora.
Las recientes denuncias sobre presuntos abusos policiales.
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La manifestación transcurrió de manera completamente pacífica y sin registrar incidentes violentos, consolidando al “cacerolazo” como la herramienta de expresión ciudadana predilecta desde el hogar ante los debates de la opinión pública nacional.