LISBOA, Portugal (EFE).– La undécima edición de Rock in Lisboa arrancó de manera oficial con un despliegue sin precedentes de producción, luces y sonido interactivo. La encargada de prender la mecha en el Parque Tejo fue la superestrella estadounidense Katy Perry, quien cautivó a una multitud estimada en 100,000 personas con un show maximalista que rompió los esquemas visuales habituales del festival y marcó el inicio de la gran temporada de música pop en Europa.
Con las imponentes vistas del río Tajo y el puente Vasco da Gama sirviendo como un marco natural de fondo, la intérprete de éxitos mundiales estructuró un montaje vanguardista basado en escenografías que simulaban gigantescas pantallas de ordenador y teléfonos móviles inteligentes. Vestida con un atuendo blanco complementado por una corbata de lentejuelas con el patrón de la bandera estadounidense y la irónica inscripción “I am not a robot” (No soy un robot), la artista hizo gala de su característico humor ácido. Durante el espectáculo, Perry no dudó en abordar con sátira algunas de las controversias mediáticas que han rodeado su vida íntima en meses recientes, haciendo abiertas referencias a su supuesto viaje privado a la Luna y a su rumoreada relación de amistad con el ex primer ministro canadiense, Justin Trudeau.
Charlie Puth y la propuesta experimental de Audrey Nuna
La primera jornada del evento se transformó en un templo dedicado al pop y sus variantes contemporáneas. Previo a la salida de Perry, el cantante, compositor y productor estadounidense Charlie Puth pisó con fuerza el escenario principal. Puth desató la euforia colectiva de la Cidade do Rock al repasar una lista de éxitos mundiales que incluyó coreadas interpretaciones de sencillos insignia como ‘We don’t talk anymore’ y la emotiva balada cinematográfica ‘See you again’.
Recomiendo leer: Katy Perry se prepara para su gira mundial inspirada en la ciencia ficción
El toque alternativo y vanguardista de la tarde estuvo a cargo de la intérprete surcoreana-estadounidense Audrey Nuna. Nuna, quien recientemente alcanzó notoriedad global masiva por su participación musical dentro del fenómeno cinematográfico y cultural ‘KPop Demon Hunters’, debutó en los escenarios lisboetas con una atrevida descarga de ritmos experimentales. Como regalo especial para su base de seguidores europeos, la joven cantante interpretó en vivo ‘How it’s done’ (parte del soundtrack del filme) y se ganó la ovación del público local al interactuar en un fluido idioma portugués.
