SANTO DOMINGO. – El juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, dará a conocer el próximo lunes 15 de junio su decisión sobre si los hermanos Antonio y Maribel Espaillat serán enviados a juicio de fondo por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia que dejó 236 fallecidos y más de 180 heridos.
La decisión se produce tras concluir la audiencia preliminar, etapa en la que el tribunal evaluó la acusación presentada por el Ministerio Público, las pruebas aportadas por las partes y los argumentos de las víctimas, querellantes y defensa de los imputados.
El Ministerio Público atribuye a los propietarios del establecimiento la presunta comisión de homicidio involuntario, al sostener que durante años permitieron el funcionamiento del local en condiciones de negligencia estructural y la instalación de equipos pesados sobre el techo sin los estudios técnicos correspondientes.
Durante el proceso, que estuvo marcado por varios aplazamientos para garantizar el derecho de defensa y la presentación de pruebas, también fueron escuchados familiares de las víctimas y representantes legales de los afectados por el desplome ocurrido la madrugada del 8 de abril de 2025.
Entre los elementos incorporados al expediente figura un peritaje presentado por la defensa de los hermanos Espaillat, el cual concluye que el colapso no habría sido provocado por una sobrecarga en la estructura, sino por fallas ocultas de construcción y un deterioro progresivo acumulado con el paso del tiempo.
La abogada Laura Acosta, representante de algunas de las víctimas, señaló que uno de los principales puntos de debate no es la apertura a juicio, sino la calificación jurídica de los hechos, ya que varios querellantes solicitan que la acusación sea modificada de homicidio involuntario a homicidio voluntario.
La decisión del magistrado definirá si existen elementos suficientes para que el caso avance a un juicio de fondo, donde se discutirán las responsabilidades penales derivadas de una de las tragedias más impactantes ocurridas en un centro de entretenimiento de República Dominicana.
De ordenarse la apertura a juicio, el proceso entrará en una nueva fase que se prevé extensa y compleja debido a la cantidad de víctimas, testigos y pruebas que deberán ser debatidas ante el tribunal competente.