SANTO DOMINGO – Lo que debía ser el inicio de una condena tras las rejas se transformó, en apenas seis días, en un expediente de muerte que sacude los cimientos del sistema penitenciario dominicano. La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) ha desplegado una investigación técnica para esclarecer el fallecimiento del exteniente coronel Hans Wender Lluveres Sánchez, cuyo cuerpo fue hallado sin vida en el Centro de Atención y Privación de Libertad Provisional de San Luis (CAPLIP-1).
Los Hechos: Un desenlace entre barrotes
El reloj marcaba la hora del cierre reglamentario de pabellones cuando la rutina del penal se quebró. Según el informe oficial, el personal de seguridad fue alertado por un “alboroto” proveniente de las celdas. Al llegar, el escenario era crítico: el exoficial yacía en el suelo mientras otros privados de libertad intentaban, sin éxito, maniobras de reanimación.
Lluveres Sánchez fue trasladado de urgencia al Hospital El Almirante, donde los médicos de turno confirmaron lo inevitable: el interno ingresó sin signos vitales.
La Hipótesis: ¿Falla en la vigilancia o decisión fatal?
Aunque la DGSPC mantiene una postura cautelosa a la espera de la autopsia legal, las versiones preliminares recolectadas en el recinto apuntan al suicidio.
El método: Compañeros de celda sugieren que el exoficial utilizó una correa para colgarse de un barrote en el área del baño.
El factor sorpresa: Los testimonios indican que, al momento del suceso, tres de los internos presentes se encontraban dormidos, lo que plantea interrogantes sobre los protocolos de supervisión en áreas críticas.
Contexto Clave: Lluveres Sánchez había sido ingresado a este recinto apenas el pasado 20 de abril, tras recibir una sentencia condenatoria por vínculos con el narcotráfico. Su perfil, como antiguo alto mando militar, lo colocaba en una posición de vulnerabilidad y alto interés para el sistema de justicia.
Interrogantes por responder
El caso deja en el aire preguntas que la investigación forense y administrativa deberá contestar:
Seguridad: ¿Cómo tuvo acceso el interno a un objeto (correa) capaz de ser usado para atentar contra su vida en un área de máxima vigilancia?
Protocolo: ¿Se aplicaron las evaluaciones psicológicas de rigor tras la sentencia, considerando el alto impacto emocional que conlleva el paso de oficial a condenado?
Las autoridades han sido enfáticas en que el proceso investigativo sigue abierto para “esclarecer completamente los hechos” y determinar si hubo negligencia o si se cumplieron los protocolos de custodia debidos para un exoficial de su rango.
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