HONOLULU (AP) — Hawai sufrió sus peores inundaciones en más de 20 años, mientras lluvias intensas caían sobre un suelo ya saturado por los aguaceros de hace una semana, informaron funcionarios el viernes al tiempo que advirtieron que se esperaba aún más lluvia durante el fin de semana.
Aguas cargadas de lodo cubrieron vastas extensiones de la costa norte de Oahu, una comunidad mundialmente conocida por el surfismo. Las aguas embravecidas levantaron casas y autos y motivaron órdenes de evacuación para 5.500 personas al norte de Honolulu. Las autoridades advirtieron que una presa de 120 años podría romperse.
El gobernador Josh Green señaló que el costo de la tormenta podría superar los 1.000 millones de dólares, incluidos daños a aeropuertos, escuelas, carreteras, viviendas de la gente y un hospital de Maui en Kula.
“Esto va a tener graves consecuencias para nosotros como estado”, declaró Green en una conferencia de prensa.
La mayor parte del estado estaba bajo vigilancia por inundaciones, y Haleiwa y Waialua, en el norte de Oahu, estaban bajo una advertencia de inundación repentina, según el Servicio Meteorológico Nacional.
“Se insta encarecidamente a los residentes en el área de Waialua a QUE SE VAYAN AHORA”, dice ana alerta emitida a primera hora del sábado. “La carretera de acceso para salir de Waialua corre un alto riesgo de fallar si continúan las lluvias”.
Green indicó que su jefe de gabinete habló con la Casa Blanca y recibió garantías de que las islas contarían con apoyo federal.
Las peores inundaciones desde 2004
No se reportaron muertes y no había nadie desaparecido. Más de 200 personas han sido rescatadas, y unas 10 fueron llevadas a un hospital con hipotermia, indicaron autoridades.
Equipos de rescate buscaron por aire y por agua a personas varadas —esfuerzos que se vieron obstaculizados por gente que volaba drones personales para obtener imágenes de las inundaciones—, señaló Ian Scheuring, portavoz de Honolulu.
La Guardia Nacional y el Departamento de Bomberos de Honolulu evacuaron por aire a 72 niños y adultos que asistían a un campamento juvenil en la costa oeste de Oahu llamado Our Lady of Kea’au, según funcionarios de la ciudad y del campamento. El campamento está en terreno elevado, pero las autoridades no querían dejarlos allí, dijo el alcalde.
