El pelotero de los Marlins Otto López batea en el noveno inning del partido contra los Mets de Nueva York, celebrado el 2 de abril de 2025 en Miami. D.A. Varela dvarela@miamiherald.com
Si a cualquier fanático casual le hubieran preguntado hace unas semanas por Connor Gillispie habría respondido con una pregunta: ¿quién es ese? Y muy probablemente eso no ha cambiado por estos días, incluso después de lanzarle el miércoles de manera sólida a los Mets.
Muchos de los rostros de los Marlins siguen sin encontrar eco entre la afición de Miami, pero eso es lo de menos porque los casi desconocidos jugadores han demostrado, al menos en este breve inicio de temporada, que quizá no sean el desastre enorme que se espera de ellos.
“Este equipo va a competir’’, ha repetido en varias ocasiones Otto López, quien se ha convertido en uno de los pilares ofensivos del club. “Mucha gente no nos toma en cuenta, pero este grupo de jóvenes hará todo lo necesario por pelear hasta el último out’’.
Para tener una mejor idea de la disparidad en notoriedad, por ejemplo entre Mets y Marlins, baste decir que la nómina salarial activa -la de los hombres que están de uniforme en este momento por Miami – es de $41,045,609 millones, mientras que solo Juan Soto percibe $61,875,000 millones.
Es decir, un solo jugador de los Mets gana unos $20 millones por encima de la suma de todos los peloteros activos de los peces, que finalizaron su primera estancia en casa con balance de cuatro victorias y tres derrotas, con una disposición y garra que solo el manager Clayton McCollough aseguraba, pero que pocos creían.
Miami insinúa esperanza, pero no borra dudas a largo plazo “Eso es lo que hemos visto y lo que queremos, pelear hasta el último out’’, indicó el dirigente novato. “Todavía hay muchas cosas por mejorar, pero los muchachos están haciendo todo lo que pueden hacer y controlar para alcanzar ese objetivo’’.
Aunque la ofensiva no es abundante, el pitcheo abridor y el bullpen han sobrepasado las expectativas iniciales, pero la incógnita gira en torno a si podrán mantener la dinámica del momento, porque la carga de trabajo de los relevistas pudiera manifestarse en cansancio en lo adelante.
Y, en sentido general, cabe preguntarse si este grupo tendrá la resistencia suficiente para aguantar la presión de unos rivales muy fuertes dentro de la División Este de la Liga Nacional y de toda la liga en su conjunto, porque estos primeros días insinúan esperanza, pero no borran las dudas a largo plazo.
“Aquí todos sabemos lo que tenemos que hacer’’, apuntó Sandy Alcántara, quien sumó su primer triunfo en mucho tiempo ante los Mets. “Cada cual sale al terreno a dar lo mejor de sí y con eso ya hay algo ganado. Eso no puede cambiar de un día para otro’’.
