A lo largo de la historia, el Palacio Nacional de la República Dominicana ha sido escenario de constantes manifestaciones en reclamo de diversas reivindicaciones. Este 24 de abril, la Antigua Orden Dominicana ha anunciado una nueva marcha patriótica en ese mismo lugar. Pero, ¿a qué se debe esto?
Según explicó a periodistas del Hoy Digital Tahira Vargas, antropóloga social e investigadora especializada en estudios etnográficos y cualitativos, esta práctica se debe a que el país siempre ha tenido «un régimen presidencialista».
«El hecho de que en la figura del presidente se reúnen las decisiones, la mayoría de las decisiones y el poder esté centralizado desde la presidencia, provoca que la gente entienda que solo es posible conseguir una respuesta ante los problemas, de resolución de los problemas, si el presidente de la República los escucha o se entera de que ellos existen», manifestó Vargas.
La experta también destaca que otra razón por la cual las movilizaciones se concentran en los alrededores de la Casa Presidencial es la desconfianza de los ciudadanos en la comunicación entre las instituciones del Estado y el Poder Ejecutivo, así como el hecho de que el presidente participe en muchas actividades e incluso anuncie medidas que podrían ser anunciadas por otras instancias del gobierno.
«Todas estas creencias, que probablemente estén afectadas por imaginarios colectivos de desconfianza, entre otros aspectos, generan que la gente entienda que hay que acudir a la Presidencia de la República para resolver problemas», agregó.
Por su parte, el sociólogo y catedrático Pastor de la Rosa detalla que el Palacio Nacional es el centro del poder político del Estado en cada gobierno, y se espera que desde allí emanen las soluciones y respuestas a los principales problemas que afectan a la población.
«Por eso, las personas que protestan por sus derechos suelen acudir ahí. Eso no es propio de República Dominicana, sino que ocurre en todos los países», dijo de la Rosa.
No obstante, considera que la convocatoria del proximo jueves 24, en demanda de que el presidente de la República, Luis Abinader, tome medidas para regularizar a los indocumentados, constituye una provocación.
«Esta convocatoria del 24 es una provocación. No tiene una reivindicación real ni concreta, sino que proviene de un grupo que el propio gobierno ha alimentado y al que le ha dado oxígeno. Estos sectores promueven el odio y, con esta convocatoria del 24, al igual que la del pasado domingo en Friusa, lo que buscan es ganar legitimidad, visibilidad y chantajear al gobierno para que les garantice su impunidad y complicidad. De tal manera, no tiene nada que ver con defender derechos ni con patriotismo; es una perversión de las ideas democráticas y patrióticas que defendieron los héroes de este país», aseguró el aspirante a la presidencia de la Federación de Profesores de la UASD (FAPROUASD).
Una relación más directa con la población
De igual forma, la socióloga Tahira Vargas subrayó la necesidad de que el Poder Ejecutivo impulse un proceso de descentralización, con el fin de establecer una relación más directa con la población.
«En la medida en que el Poder Ejecutivo logre un proceso de descentralización, y ojalá así sea, eso ayudaría a que exista una relación más directa con la población. Los gobiernos no han desarrollado espacios de consulta a la población, incluso a nivel territorial, desde las diferentes instancias del Estado, para conocer cuáles son los problemas que existen en las comunidades y para dar respuestas a esas demandas desde las instancias que corresponden», pronunció la antropóloga social.
Sobre la marcha del 24 de abril
Este evento en el Palacio Nacional se organiza tras el «éxito» de la movilización en el Hoyo de Friusa, donde miles de dominicanos exigieron el cumplimiento de la Ley General de Migración y manifestaron su rechazo a la inmigración ilegal. Fuente del periódico hoy
